Sonría Sumercé nació en mayo de 2025, pero su historia empezó mucho antes.
Durante años, su fundadora realizaba labores sociales sin cámaras ni testigos, solo con la intención genuina de tender la mano.
Con el tiempo, comprendió que cada historia merecía ser contada, no para mostrar lo que se da, sino para inspirar a más personas a unirse y creer que aún hay esperanza en el campo y en las calles colombianas.
Sonría Sumercé nace no solo del deseo profundo de llevar sonrisas y esperanza a las montañas, veredas y corazones de Colombia, sino también del reconocimiento de nuestras propias raíces campesinas.
Sabemos lo que es necesitar, y en la niñez muchas veces soñamos con que alguien tocara nuestra puerta con un mercado y un gesto de cariño.
Por eso este proyecto también es un homenaje al padre de nuestra fundadora, un hombre que siempre compartió lo poco o lo mucho que tenía, recordándonos que la verdadera riqueza está en servir a los demás.
Hoy, con cada historia, cada visita y cada sonrisa compartida, seguimos honrando ese legado:
el de ayudar con amor, grabar con propósito y sembrar esperanza en cada rincón especialmente en el campo colombiano.
Sonría Sumercé nació en mayo de 2025, pero su historia empezó mucho antes. Durante años, su fundadora realizaba labores sociales sin cámaras ni testigos, solo con la intención genuina de tender la mano. Con el tiempo, comprendió que cada historia merecía ser contada, no para mostrar lo que se da, sino para inspirar a más personas a unirse y creer que aún hay esperanza en el campo y en las calles colombianas. Sonría Sumercé nace no solo del deseo profundo de llevar sonrisas y esperanza a las montañas, veredas y corazones de Colombia, sino también del reconocimiento de nuestras propias raíces campesinas. Sabemos lo que es necesitar, y en la niñez muchas veces soñamos con que alguien tocara nuestra puerta con un mercado y un gesto de cariño. Por eso este proyecto también es un homenaje al padre de nuestra fundadora, un hombre que siempre compartió lo poco o lo mucho que tenía, recordándonos que la verdadera riqueza está en servir a los demás. Hoy, con cada historia, cada visita y cada sonrisa compartida, seguimos honrando ese legado: el de ayudar con amor, grabar con propósito y sembrar esperanza en cada rincón especialmente en el campo colombiano.
En Sonría Sumercé nos mueve el amor —el amor por nuestra gente, por el campo y por la esperanza que florece incluso en los caminos más difíciles.
Creemos que cada sonrisa compartida puede transformar un día, una historia o incluso una vida.
Nos mueve la gratitud de quienes, con poco, lo dan todo.
Nos mueve la empatía, porque sabemos lo que es necesitar y lo que significa recibir una mano amiga.
Y sobre todo, nos mueve el deseo de construir comunidad, de unir corazones que creen que ayudar también puede hacerse con alegría.
Porque en Sonría Sumercé lo tenemos claro: El amor nos mueve y la unión nos fortalece.
En Sonría Sumercé nos mueve el amor —el amor por nuestra gente, por el campo y por la esperanza que florece incluso en los caminos más difíciles. Creemos que cada sonrisa compartida puede transformar un día, una historia o incluso una vida. Nos mueve la gratitud de quienes, con poco, lo dan todo. Nos mueve la empatía, porque sabemos lo que es necesitar y lo que significa recibir una mano amiga. Y sobre todo, nos mueve el deseo de construir comunidad, de unir corazones que creen que ayudar también puede hacerse con alegría. Porque en Sonría Sumercé lo tenemos claro: El amor nos mueve y la unión nos fortalece.
Llevar esperanza, compañía y sonrisas a las zonas rurales y más vulnerables de Colombia, a través de acciones solidarias, alianzas comunitarias y contenido inspirador, que nos permitan acompañar a abuelos en abandono y a niños con discapacidad de bajos recursos, con el fin de dignificar sus vidas, fortalecer la unión y sembrar amor donde más se necesita.
Ser una fundación reconocida como comunidad nacional de solidaridad y esperanza, capaz de movilizar corazones, generar cambios reales y mantener viva la sonrisa del campo colombiano.